Aprendiendo a ser lacia

Nací con el cabello rizado hace ya algunos años, y como la mayoría de estas personas siempre me quejé de mi cabello, siempre anhelé ser de aquellas chicas con el cabello tan liso que ni peinarse necesitaban. Pues bueno, hace unos tres meses cumplí mi “deseo”,  me sometí a un tratamiento de alaciado permanente, y la primera impresión fue apabullante, no lo puedo negar.

El inicio fue fantástico, pero al ir pasando los días me parecía más y más complicado peinar mi cabello, es que estaba demasiado lacio!. Entendí que debía aprender a manejar mi cabello ahora tan diferente. Después de más días parecían tan similares aquellas antiguas batallas con mi cabello rizado a las actuales con mi cabello lacio.

Concluyendo, no depende del cabello, depende de uno mismo.