Hoy.

Pues eso, hoy cumplo 32 años, que parecen un montón pero no lo son, creo. Cuando uno tiene menos de veinte años cree que tener más de treinta es ya estar viejo, seguramente yo lo creía firmemente, claro ahora por supuesto que no lo veo así (no sé por qué verdad!).

¿En qué punto en mi vida estoy?, esa pregunta estoy intentando resolver últimamente. Si me hubieran preguntado hace 10 años qué estaría haciendo a mis treinta y dos años seguramente hubiera dicho lo que estoy haciendo exactamente ahora, digamos que no me puedo quejar, hago lo que me gusta y me siento contenta con mi vida ahora mismo. Lo curioso es que si me hubieran preguntado hace cinco años hubiera dado una respuesta muy diferente, y esa sí que no la cumplo, al menos no del todo. La vida es así, da giros inesperados, al parecer eso le divierta a la vida, movernos todo para que volvamos a encontrar un equilibro o muramos en el intento, lo que suceda primero. Y ahí creo que me encuentro, espero no  morir en el intento. Estoy intentando encontrar el equilibro entre mi respuesta de hace 10 años y mi respuesta de hace 5.

Me alegra mucho cumplir años, porque quiero envejecer, quiero vivir una vida larga, donde espero esforzarme por encontrar el equilibro cada que la vida se divierta conmigo, quiero llegar a ser una bisabuela, una persona de 100 años si es posible, espero Dios me lo conceda y sino no pasa nada. A pesar de que me encanta cumplir años, no soy mucho de hacer fiestas y eso, tengo un problema siendo el centro de atención, habemos personas que no nos gusta mucho eso y el cumpleaños es el momento ideal y sin excusas para ser el centro de atención, así que muchas veces prefiero que pase inadvertido.

Bueno, no sé si esto tenía en mente escribir al inicio, pero eso salió.

Feliz cumpleaños a mi.