¿Qué importa más, la meta o el camino?

Muchos hemos escuchado el dicho de “importa más el camino que la meta”,  o algo así. Este dicho me hace pensar en muchos ejemplos donde pareciera lo contrario. Uno de ellos podría ser, ¿Qué es más importante ayudar a los necesitados o hacerlo totalmente desinterasados?

Depende de a quién le preguntes, si le preguntas a los necesitados será una respuesta diferente a si le preguntas a la persona que busca una mejor vida interior. Sin embargo, siempre hay que enfocarnos en lo que nos mueve, ver desde donde hacemos las cosas, para qué o por qué las hacemos. La mayoría de la gente no hace las cosas de una manera totalmente desinteresada, en el fondo a la mayoría nos gusta el reconocimiento. Podrán pensar, y aquel que se va de misionero a África, pasa hambre, pasa necesidades, ¿Qué tendrá de malo eso?, de malo nada, pero quizá muchas veces nos importa más que nos cataloguen como el más bueno, el más bondadoso, el que ayuda más, el más sacrificado, etc. etc. para muchas personas ese es el centro de su vida y por lo que ayudan a los demás. De nuevo, podremos pensar, pero sí hacen el bien qué más da por qué lo hagan?, pues a los beneficiados, nada, pero al que tiene su centro puesto en la necesidad de recibir algo a cambio de sus acciones, todo. ¿Por qué?, pues por que vive esclavo del reconocimiento y agradecimiento de los demás, y eso no siempre se tiene y ahí es donde pones tu ser, tu felicidad, en manos de los demás, y ahí lo pierdes todo.

Para mí, importa más el por qué que el qué. Porque uno, en mi opinión, debería hacer todo desde la autencididad y el amor. Ayudar recibiendo agradecimientos y reconocimientos es fácil, hasta se disfruta, pero ayudar siendo ignorado  y en el anonimato, ahí está lo díficil.

Ayudemos por el simple hecho de hacer el bien,  y como dice el dicho, sin mirar a quién. Se escribe fácil, pero ejecutarlo…. díficil, díficil.

 

 

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