Violencia

Hoy es el día internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. 

Que exista tanta violencia, física, emocional, sexual, etc. (y ya no sé cuántos tipos de violencia puedan existir), hacia las mujeres es duro, sobretodo siendo una mujer, claro será duro, por empatía, para algunos hombres, pero como mujer comprendemos más de cerca lo que es la violencia hacia nosotras. A lo largo de la vida, afortunadamente no he experimentado violencia física, pero una se pone a pensar que la violencia emocional está a la orden del día. Desde que minimicen tu trabajo solo por el hecho de ser mujer ahí empieza mal la cosa, hasta que te llamen incompetente o estúpida, bueno y el ejemplo puede ir subiendo de tono. Ojalá pudiera decir que tengo al menos una idea de cuál podría ser la solución general para eliminar la violencia contra la mujer, la verdad es que no lo sé, solo sé que hay que seguir en la lucha, posicionándonos en cualquier lugar donde estemos, ya sea en casa, con la familia, hermanos, en el trabajo, con los hijos, esposos, parejas, vida social, etc., hay que siempre dejar claro que valemos por igual hombres y mujeres, y no solo decirlo, sino demostrarlo, con respeto hacia todos y todas.

Lo que sí no se vale es andarse promulgando en contra de la violencia como estandarte personal y luego ser el primero(a) que ejerce violencia emocional (que es la más sutil), por muy insignificante que pueda parecer. Ejemplos de esto se me vienen muchos a la cabeza, uno de llos podría ser el siguiente: la semana leí una nota de como una mujer defensora de la equidad de género, decidió no contratar a una mujer porque resultó estar embarazada!, ¡Vamos a ver!, osea, que puedo entender que pueda dificultar ciertas cosas y dependiendo el tipo de trabajo, pero, pero… habrá muchísimas más soluciones primero que probar, ¿no?. 

No lo sé, es un tema muy difícil, muy triste, muy sin sentido, pero real. Respetemos a mujeres y hombres por igual, y sí, eliminemos (con lo que podamos hacer) la violencia hacia la mujer, porque desgraciadamente es la que a lo largo de la historia más violencia ha sufrido. Hablemos siempre con respeto, con valor, hagamos ejemplo de ello, mostrémonos orgullosas de ser lo que somos, y nunca pensemos que valemos menos que nadie, porque somos simplemente maravillosas.

Hablemos y hagamos lo que nos toca para defender siempre la dignidad humana.

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Perder

¿Qué es más difícil, perder a alguien emocionalmente o fisicamente?

Es una pregunta complicada, creo yo. Veamos, para ponerlo en un contexto más simple, vamos a conceptualizar, el perder a alguien físicamente es cuando muere, y perderlo emocionalmente es cuando esa persona decide irse y terminar cualquier tipo de relación que se haya tenido. Teniendo en claro eso, entremos en materia.

Yo había pensado que lo más duro sería perder a alguien por muerte, no poder verle nunca más sería algo insuperable en dolor, en tristeza, etc. Pero cuando vemos la otra cara de la moneda, quizá puede ser igual o más díficil, porque si alguien decide irse, por su propia voluntad, teniendo las razones que sean, y obviamente tu no estas de acuerdo con ello, puede llegar a ser bastante frustrante. No sé ni si quiera si sean cosas comparables, ambas son pérdidas, pero ¿Serán comparables?. 

Al iniciar este post, tenía muy claro lo que iba a escribir, pero lo pensé mejor, ¿Por qué? porque sencillamente no he pasado por la pérdida por muerte, no tengo puntos de comparación reales, solo me ha pasado lo segundo,  y sí fue durísimo, pero no sé que tan duro hubiera sido lo primero, realmente no lo sé y creo que no lo alcanzo a imagino. Lo más importante creo yo, es no tener apegos ni con las personas ni con las cosas, en este caso hablamos de las personas, y si logramos no tener apegos, obviamente dolerán las pérdidas pero las superaremos más rápido y de mejor forma, seguro.

Entonces, queridos tres lectores (sí estamos en racha de crecimiento imparable), ustedes qué opinan?

Sangre

En diversas ocasiones en mi vida he intentado donar sangre, simplemente porque me parece un acto bueno con el que puedes ayudar a alguien. De las dos veces anteriores que había intentado no había pasado los “controles de calidad”, la verdad ni me acuerdo por qué, en una ocasión me dijeron algo así como que tenía bajos índices de algo, el caso es que no me habían dejado. Hace unos tres meses un amiga necesitaba sangre para un familiar y pensé ¿Por qué no?, y me acordé de mis dos rechazos anteriores y pensé ” y … si otra vez no me dejan?.

Me “arriesgué”, y fui. El procedimiento fue sencillísimo, pasé cada una de las etapas, cuando me tocó la “entrevista” con le médico, me dice que todos los niveles están muy bien, y siempre te preguntan lo mismo, fumas?, bebes? te ejercitas? etc. etc. y la verdad no había caído en cuenta de lo orgullosa que me siento cuando contesto a esas preguntas, no bebo, no fumo y sí, me ejercito. Al final resultó que mi sangre era apta para donar y había pasado la prueba final, y ahí ya me dio miedito jaja porque, no les había dicho pero me dan un poco de miedo las agujas, y al ver el tamaño de la aguja con la que me sacarían sangre, sí, me dio miedo. No dolió realmente, fue sencillo, no me sentí mal ni nada, y la verdad me dio mucha satisfacción haber donado sangre, y haber pasado los tests de calidad jejeje. De hecho me emocioné tanto que cuando hablé con mi mamá por la tarde le dije que iba a donar cada tres meses sangre porque era algo importante para ayudar a otros, y mi mamá me dijo “Daniela no exageres!!” y pues creo que me emocioné de más, pero al menos una vez al año creo que deberíamos todos donar sangre, sin necesidad de tener a un enfermo que la necesite, hay que donar para que haya existencia en los bancos de sangre.

Donemos sangre, al menos intentemoslo, ya sino pasamos los controles de calidad, pues algo habrá que  hacer por mejorar nuestra sangre y volver a intentarlo, ¿no?

 

 

Y los demás,… ¿Qué?

A muchas personas les gusta hacer responsable a los demás de sus resultados, de sus situaciones, de su humor, vamos, ¡de todo!.

Y sí, reconozco que hay personas que ayudan a que nos sintamos alegres u otras que ayudan también a que nos enojemos, pero en realidad el poder lo brindamos nosotros, no es que esas personas lo tengan. Uno decide, hasta qué punto, alguien puede influir en sus emociones, en nuestro estado de ánimo, si nos clavamos en dejarle todo ese poder a las personas (sea una o muchas) estamos en serio peligro, ¿por qué?, sencillo, nos volvemos esclavos de lo que digan, hagan, piensen e incluso de lo que creámos que piensen esas personas, ¡que díficil! ¿no?

No hay que dejar ese poder en otros, ese poder solo debe permanecer en nosotros, en la medida de lo posible. Es verdad que hay situaciones que nos sobrepasan, y que aunque lo intentemos con todo nuestro ser la consecuencia de la acción de otros nos afectará, y es normal, hay cosas con las que sencillamente no podemos, o al menos no podemos al principio, después todo se va acomodando en su respectivo lugar.

Así que, poco a poco, liberémonos de las cadenas de las acciones de los otros, y empecemos a decidir qué nos afecta, tanto positivamente como negativamente, en nuestra vida, en nuestros humores y ¡en todo!. Es díficil, lo sé, pero en la medida en que lo podamos hacer, nuestra vida irá mejor, creánme.