Un mundo, ¿Feliz?

Hace algunos días comentaban algunos colegas de mi trabajo que habían regresado de vacaciones con algunos kilitos de más, normal pensé yo, como todos, ¿no?. Y uno de ellos expresó que sería maravilloso poder comer todo lo que se quisiera, difrutar la comida, pero sin engordar, a lo que yo respondí, pues se llama hacer ejercicio, ¿no?, y responde, “no, no, sin hacer ejercicio, sin tener que hacer ningún sacrificio, ¡Yo solo quiero disfrutar del comer!”. Bueno, pensé, pues algo así como la gula sin consecuencias. Pero la cosa no paró ahí, se empezó a extender esa idea pero no solo en la comida sino en todo, no recuerdo con detalle los ejemplos que dieron, solo recuerdo algo así como que si matáramos a alguien reviviera inmediatamente, practicamente que pudiéramos hacer todo lo que queramos sin tener consecuencias, entonces yo comenté, bueno entonces también quitemos las consecuencias positivas de las cosas, y me dicen, “no, no, no, esas sí se quedan”. Total que pensé, que vida más aburrida, si pudiéramos hacer todo lo que quisiéramos, obtener todo lo que se nos antojara sin tener consecuencias de ello, aburrido pensé.

A otra compañera se le ocurrió algo que me pareció buenísima idea, que tal si tuviéramos un mundo virtual donde se “disfrutara” de ese mundo sin consecuencias pero sin afectar a nadie, tener esa sensación por ejemplo de disfrutar toda la comida sin tener efectos en nuestro cuerpo, una especie de placer virtual, pensé bueno mejor eso que volverlo parte de la realidad.

Quizá soy muy aburrida, o muy radical, o ambas, pero a mi no me llama la atención un mundo así, quizá a muchos les parecería el mundo perfecto, pero a mi me gusta trabajar duro por las cosas que quiero, y es verdad que me desespero cuando no logro mis objetivos, pero es parte de vivir, porque insisto, que aburrido sería sino fuera así, ¿no?,

¿Ustedes qué opinan?

Anuncios

Violencia

Hoy es el día internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. 

Que exista tanta violencia, física, emocional, sexual, etc. (y ya no sé cuántos tipos de violencia puedan existir), hacia las mujeres es duro, sobretodo siendo una mujer, claro será duro, por empatía, para algunos hombres, pero como mujer comprendemos más de cerca lo que es la violencia hacia nosotras. A lo largo de la vida, afortunadamente no he experimentado violencia física, pero una se pone a pensar que la violencia emocional está a la orden del día. Desde que minimicen tu trabajo solo por el hecho de ser mujer ahí empieza mal la cosa, hasta que te llamen incompetente o estúpida, bueno y el ejemplo puede ir subiendo de tono. Ojalá pudiera decir que tengo al menos una idea de cuál podría ser la solución general para eliminar la violencia contra la mujer, la verdad es que no lo sé, solo sé que hay que seguir en la lucha, posicionándonos en cualquier lugar donde estemos, ya sea en casa, con la familia, hermanos, en el trabajo, con los hijos, esposos, parejas, vida social, etc., hay que siempre dejar claro que valemos por igual hombres y mujeres, y no solo decirlo, sino demostrarlo, con respeto hacia todos y todas.

Lo que sí no se vale es andarse promulgando en contra de la violencia como estandarte personal y luego ser el primero(a) que ejerce violencia emocional (que es la más sutil), por muy insignificante que pueda parecer. Ejemplos de esto se me vienen muchos a la cabeza, uno de llos podría ser el siguiente: la semana leí una nota de como una mujer defensora de la equidad de género, decidió no contratar a una mujer porque resultó estar embarazada!, ¡Vamos a ver!, osea, que puedo entender que pueda dificultar ciertas cosas y dependiendo el tipo de trabajo, pero, pero… habrá muchísimas más soluciones primero que probar, ¿no?. 

No lo sé, es un tema muy difícil, muy triste, muy sin sentido, pero real. Respetemos a mujeres y hombres por igual, y sí, eliminemos (con lo que podamos hacer) la violencia hacia la mujer, porque desgraciadamente es la que a lo largo de la historia más violencia ha sufrido. Hablemos siempre con respeto, con valor, hagamos ejemplo de ello, mostrémonos orgullosas de ser lo que somos, y nunca pensemos que valemos menos que nadie, porque somos simplemente maravillosas.

Hablemos y hagamos lo que nos toca para defender siempre la dignidad humana.

Perder

¿Qué es más difícil, perder a alguien emocionalmente o fisicamente?

Es una pregunta complicada, creo yo. Veamos, para ponerlo en un contexto más simple, vamos a conceptualizar, el perder a alguien físicamente es cuando muere, y perderlo emocionalmente es cuando esa persona decide irse y terminar cualquier tipo de relación que se haya tenido. Teniendo en claro eso, entremos en materia.

Yo había pensado que lo más duro sería perder a alguien por muerte, no poder verle nunca más sería algo insuperable en dolor, en tristeza, etc. Pero cuando vemos la otra cara de la moneda, quizá puede ser igual o más díficil, porque si alguien decide irse, por su propia voluntad, teniendo las razones que sean, y obviamente tu no estas de acuerdo con ello, puede llegar a ser bastante frustrante. No sé ni si quiera si sean cosas comparables, ambas son pérdidas, pero ¿Serán comparables?. 

Al iniciar este post, tenía muy claro lo que iba a escribir, pero lo pensé mejor, ¿Por qué? porque sencillamente no he pasado por la pérdida por muerte, no tengo puntos de comparación reales, solo me ha pasado lo segundo,  y sí fue durísimo, pero no sé que tan duro hubiera sido lo primero, realmente no lo sé y creo que no lo alcanzo a imagino. Lo más importante creo yo, es no tener apegos ni con las personas ni con las cosas, en este caso hablamos de las personas, y si logramos no tener apegos, obviamente dolerán las pérdidas pero las superaremos más rápido y de mejor forma, seguro.

Entonces, queridos tres lectores (sí estamos en racha de crecimiento imparable), ustedes qué opinan?

Y los demás,… ¿Qué?

A muchas personas les gusta hacer responsable a los demás de sus resultados, de sus situaciones, de su humor, vamos, ¡de todo!.

Y sí, reconozco que hay personas que ayudan a que nos sintamos alegres u otras que ayudan también a que nos enojemos, pero en realidad el poder lo brindamos nosotros, no es que esas personas lo tengan. Uno decide, hasta qué punto, alguien puede influir en sus emociones, en nuestro estado de ánimo, si nos clavamos en dejarle todo ese poder a las personas (sea una o muchas) estamos en serio peligro, ¿por qué?, sencillo, nos volvemos esclavos de lo que digan, hagan, piensen e incluso de lo que creámos que piensen esas personas, ¡que díficil! ¿no?

No hay que dejar ese poder en otros, ese poder solo debe permanecer en nosotros, en la medida de lo posible. Es verdad que hay situaciones que nos sobrepasan, y que aunque lo intentemos con todo nuestro ser la consecuencia de la acción de otros nos afectará, y es normal, hay cosas con las que sencillamente no podemos, o al menos no podemos al principio, después todo se va acomodando en su respectivo lugar.

Así que, poco a poco, liberémonos de las cadenas de las acciones de los otros, y empecemos a decidir qué nos afecta, tanto positivamente como negativamente, en nuestra vida, en nuestros humores y ¡en todo!. Es díficil, lo sé, pero en la medida en que lo podamos hacer, nuestra vida irá mejor, creánme.

 

 

 

Borrar

Hace poco leí que el pasado no te define, no sé si estar de acuerdo o no con esa oración. Quizá solo te defina en un aspecto, pero no significa que si fuiste un ladrón en el pasado lo seas en el presente o en el futuro. El pasado pasó, y pasó para aprender, para crecer, para disfrutar o sufrir, depende qué nos haya tocado. Hay pasados vergonzosos, otros que no queremos dejar ir, que queremos que regresen, otros que prefirimos dejar enterrados y borrar cualquier huella de el.

Hoy por primera vez en varios años he sentido ganas de borrar el pasado, es extraño, porque ni en los peores momentos quise algo así, y me doy cuenta que esa sensación es extraña. Al final decidí no borrar las huellas, debo estar orgullosa de mi pasado, sea cual sea, porque me ha ayudado a ser lo que soy.

Punto y final.

 

Vulnerabilidad

Este fin de semana vi una película inspirada por un caso real, el caso de Ramón Arroyo, un español quién a partir de que se le diagnosticó Esclerosis Múltiple decidió hacer un Iron Man, esta película se llama 100 metros.

Y sí, es una película donde al final te muestra, tal como la vida real, que quien quiere, pues puede, pero también te muestra la otra moneda, de los que no quieren, de los que prefieren enojarse y no hacer nada más. Yo no tenía muy claro lo que era esta enfermedad; el caso de Ramón me ha sentado muy bien, es increíble como aunque nos digan que no podemos, los esfuerzos siempre tienen un resultado, siempre, aunque a veces no sean los que esperamos, pero siempre hay un buen resultado al esfuerzo.

Ramón en un vídeo de Runners España dice: “El primer cambio que experimenté cuando me diagnosticaron Esclerosis Múltiple fue darme cuenta de que soy vulnerable, hasta ese momento te crees que eres inmortal, que nada te puede pasar a ti, en ese momento es cuando te das cuenta lo pequeñito, lo poquito que somos…

Y con eso me quiero quedar, somos vulnerables, pero de ahí debemos agarrarnos para crecer, sino ¿De dónde?.  En medio de esa vulnerabilidad, de esa batalla, de ese sufrir, de esas limitaciones, es donde crecemos, es donde nos hacemos mejores, y sí, lo sé, suena muy muuuuuy a cliché, pero no es más que la verdad. Pero ojo, también está el otro lado de la moneda, aquellos que esa desgracia los tumba, y no se levantan, simple y sencillamente porque no quieren (mi opinión). Al final es decisión nuestra, no significa que será fácil, pero toca decidir salir del hoyo o permanecer en el. Obviamente Ramón decidió salir y lo hizo a lo grande, es toda una inspiración.

¡Ramón eres grande!

Y sigue la burra dando …

Y sí, creo que soy más irracional de lo que pensé. Hace unos meses postié sobre que no se puede todo en la vida, de que no podía hacer crossfit y maratones al mismo tiempo, y que no soy superpoderosa o con poderes especiales, pero parece que no me puede entrar eso en la cabeza, ¡Me caigo mal!

Desde enero de este año me decidí por el Crossfit, he avanzado significativamente desde entonces, ya estuve en una competencia, y no me fue tan mal (perdón por no escribir sobre eso), y justo hace un par de semanas empecé mi entrenamiento (ligero) para el maratón de Monterrey en diciembre. Pues nada, llevo dos semanas y estoy muy cansada, y ¿Por qué? porque no he dejado de hacer Crossfit al mismo nivel de los últimos meses; es decir, todos los días. Mi cuerpo está cansado, ya me lo dijo la entrenadora, pero no sé por qué no me entra en la cabeza!. Le dije hoy a mi mamá que estaba yo muy loca, y me dice “No hija no estas loca, es que eres demasiado aferrada”, para mi es lo mismo, que no sea capaz de ver las cosas como son, que no sea capaz de bajarle, no sé, estoy un tanto decepcionada de mi aferradez (seguro esa palabra no existe).

Pues solo quería dejar esta frustración por estos rumbos, que a veces se me olvida que hay un par de humanos que leen las cosas que escribo aquí, disculpenme ustedes por ser tan reiterativa y escribir sobre cosas que no son muy inspiracionales, pero eso es lo que hay, al menos hoy.

Y para despedirme les dejo al menos una buena frase, “La cosa más importante que debes hacer si estás dentro de un hoyo es dejar de cavar”. Supongo que debo dejar de cavar, sea lo que signifique eso en mi caso!

Saludos a mis dos lectores.