Los calcetines del presidente

Ahora el nuevo escándalo sobre nuestro presidente, Enrique Peña Nieto (EPN), y digo nuestro porque aunque yo no voté por él, de acuerdo a las reglas del juego el ganó las elecciones, en fin esa es otra historia como decía Chonita.

El escándalo de EPN ahora es que según varias publicaciones (con foto de por medio), se puso los calcetines al revés. Bueno, la historia empieza con que EPN corrió una carrera de 10KM, la carrera Molino del Rey, organizada por el Estado Mayor Presidencial, y para mi sorpresa, EPN hizo el tiempo de 50 minutos, es decir, un aproximado de 5 minutos por kilómetro, y eso no es cualquier cosa!, eso es de respetarse (ver certificado abajo).

certificado

Ah pero me desvié de lo más importante, los calcetines!!,(sarcasmo), pues eso, que todo mundo se fijó en que aparentemente EPN se puso los calcetines al revés, han salido publicaciones donde muestran los posibles calcetines que traía el presidente, donde se ve que así son! Que no se los puso al revés!, pero y ¿Qué si se los puso la revés?, ¿Qué tan grave es eso?, personalmente creo que puede haber muchísimas razones, hasta la más sencilla que es que así eran los calcetines, otra podría ser que así le gusta ponérselos a EPN (lo cual no tiene nada de malo), y la peor, que me la compartieron y que creo que sería la única grave, es que ¿Cómo es posible que teniendo un equipo de imagen, mucha gente a su servicio, hayan dejado al presidente traer unos calcetines al revés?, ese es la única posibilidad que realmente me importaría, pero honestamente dudo mucho que esa sea la verdadera (ver abajo imagen de los calcetines).

Me entristece mucho ver cómo somos de criticones, de  ver siempre lo negativo, por qué no valoramos que, en primer lugar, el presidente corrió una carrera de 10K, no es un logro excepcional, lo sé, pero hizo el esfuerzo, no cualquiera la hace, y mejor aún, hizo 50 minutos!, los corredores sabemos que no es particularmente fácil hacer 10K en 50 minutos, para eso se requiere entrenamiento, y que EPN haya entrenado para esa carrera a mí, en lo personal, me sabe bien y se lo reconozco. Tampoco voy a decir que por eso es el mejor presidente, etc., solo estoy analizando una acción, una simple acción que hizo EPN, que también se lo reconozco a todos los corredores, pero particularmente, ser presidente de la república, con millones de personas que juran odiarte, con mucho trabajo, con mucho estrés, haber entrenado y corrido un 10K en 50 mins, para mí es reconocible, y eso, le aplaudo a EPN haber entrenado, haber corrido y hacer ese buen tiempo, sin más.

Bendiciones.

Dinero

Sé que tengo muy abandonado este espacio tan querido, no es por falta de ideas o temas de los que escribir, más bien es por falta de decisión (y un poco de tiempo) para ponerme a escribir esas ideas. Estas ideas siempre vienen con cosas tan sencillas como el escuchar una canción, observar a las personas en las calles, recordar viejas experiencias o realizar nuevas vivencias. Hoy escribo por la primera, escuchar una canción. Justamente hace un momento queriendo escuchar música nueva en mi Spotify, me dirigí a las listas “virales” y me encontré con una canción titulada de la misma manera que este post, dinero.

El autor Daniel Drexler, y con todo mi respeto, me pareció una canción mala y con un pésimo mensaje, esta es la letra de la canción:

Si genero dinero no vivo mientras genero dinero cuando empiezo a sentir que estoy vivo se empieza a acabar el dinero
no hay nada peor que sentir el tiempo como agua entre las manos no hay
nada mejor que sentirnos humanos No temo al dolor ya aprendí a no
intentar anestersiarlo en la oscuridad
el rayo de luz es más claro
Si genero dinero no vivo mientras genero dinero cuando empiezo a sentir que estoy vivo se empieza a acabar el dinero
si genero dinero me siento contento con tanto dinero
sólo queda la angustia del tiempo perdido juntando dinero
no hay nada peor que tener que madrugar un lunes de mañana no hay nada mejor que quedarse en la cama
no temo a la muerte sólo temo llevar una vida sin luz
en la mediocridad no hay ninguna quietud

Para mi gusto esta canción manda un mensaje bastante malo a los jóvenes, que en primer lugar pareciera que la única ambición en la vida debe ser generar el dinero, y cuando éste se genera no se esta viviendo, sino que se deja pasar la vida. Esto no tiene que ser así, sí te preparas para que tu profesión o trabajo sea lo que realmente quieres hacer de tu vida, estarás ganando dinero y VIVIENDO, porque cuando tu trabajo es parte de tu vida y de lo que te gusta hacer la vida es mejor, sin duda. Y por desgracia esta un una de muchísimas canciones con malos mensajes, que tristeza.

La siguiente canción, en esta lista que estoy escuchando, se titula “Guacamole” y no se queda nada atrás respecto a “Dinero”, mejor dejo de experimentar y me pongo a escuchar lo de siempre…..

Buen día.

El correr según Jesús Adrián Romero

El sonido de mis pies sobre la tierra se ha convertido en una nueva forma de expresión.
En ocasiones, cada paso viene a representar palabras de una oración, letras de una canción, gemidos de un clamor.
El correr me permite alejarme de todo y experimentar la soledad que a veces es tan necesaria, allí puedo encontrarme conmigo mismo y con Dios.
Más que un ejercicio el correr se ha convertido en un lenguaje, una manera nueva de comunicarme con Dios y un canal para que Él se comunique conmigo.

Ya han sido cientos de horas y miles de kilómetros practicando esta nueva forma de comunicación. A veces en el desierto, a veces en la ciudad, a veces en lugares de mucha necesidad. La soledad de esas largas carreras me permite escuchar con más claridad la voz de Dios.

Han sido muchas las ocasiones en las que he sentido su amor y he escuchado su voz a través de la creación diciéndome que todo lo creó para llamar mi atención, para conquistarme, para alegrar mi corazón.
Con el paso de los años me he dado cuenta que estos tiempos de correr han hecho que para mí, Dios se vuelva más real, más cercano, más natural.

Deja de ser sólo un concepto y se convierte en mi amigo, en mi compañero he aprendido a verlo no sólo en la naturaleza, sino también en la gente que se cruza en mi camino, lo he visto en el rostro de un vendedor en el mercado, pero sobre todo lo he visto en gente necesitada. El día de ayer lo vi en un niño de la calle, fue tan real! fue más claro que la luna….

Gabriel García Márquez, ¿Gusto adquirido o la tercera es la vencida?

Antes de leer a García Márquez, tenía una imagen prefabricada de él, obviamente como autor famoso que es pensé que sería uno de mis autores favoritos ya que era tan clásico y prácticamente obligado para cualquier “buen lector” (o aspirante a buen lector) haberse leído 100 años de soledad, como mínimo, para experimentar la grandiosidad de García Márquez.

Cuando por fin (años atrás) me dispuse a leer 100 años de soledad me llevé una desagradable sorpresa, no podía comprender como el genio que tantos admiraban no era ni de cerca uno de mis autores favoritos, quizá inflé tanto las aspiraciones que me quedé insatisfecha. Aun así, me negué a no darle una segunda oportunidad, no podía quedarse esto así, entonces elegí el libro “Del amor y otros demonios” simplemente porque el título me gustó, lo leí, me gustó pero aun no estaba del todo claro, la satisfacción iba en aumento pero aun me faltaba algo, decidí leerme un tercer libro, entonces elegí “El amor en tiempos del cólera”, y por fin, encontré un García Márquez de mi total agrado.

El amor en tiempos del cólera es una novela que contiene muchas cosas que me gustan, inicia casi casi con el final, se desarrollan dos historias independientes que sutilmente se enlazan en determinado momento, un final no tan esperado, una narrativa realista pero sin perder un poco la simpatía que creo es tan característica del autor, digamos quizá que es una versión de García Márquez más afín a mis gustos literarios. Obviamente, recomiendo enormemente que lean esta novela, para mí (hasta el momento) la mejor escrita por él.

Me gustó tanto esta novela que me dispuse a seguir con la lectura de este autor, leí “Crónica de una muerte anunciada” y “El coronel no tiene quien le escriba”, son dos libros cortos y rápidos de leer, son buenos pero no tan buenos como el amor en tiempos del cólera (mi opinión).

Analizando el por qué me gustaron más ciertos libros de García Márquez, busqué el tiempo en que escribió cada uno de éstos pensando en que quizá me gustaba más la forma de escribir del autor durante cierta etapa de su vida, etc. y sólo pude observar que el libro que más me ha gustado fue escrito 18 años después que 100 años de soledad, quizá la madurez o serenidad que alcanzó con sus obras posteriores encaja mejor con mis gustos, pero la verdad creo que es mucho más complicado que eso, aun así desgraciadamente no puedo decir que es uno de mis autores favoritos pero ya puedo mencionar mi libro predilecto escrito por él.

Como dicen, para gustos los colores, y seguro habrá muchísimas personas apasionadas por este autor y que amen todas y cada una de sus obras, tal como me pasa a mí con Julio Verne.

¿Qué otro libro de García Márquez me recomiendan? Y ¿Cuál es su favorito?

La crueldad del Internet

Hay que ser honestos, todos alguna vez en la vida hemos hecho bromas pesadas, dicho comentarios estúpidos, comentarios que quizá a veces por nuestro humor, o porque estamos enojados, ofendemos a terceros. Cuando eres popular o una persona “pública” este tipo de comentarios se magnifican enormemente, haciendo incluso que tengas que renunciar a tu puesto de trabajo o te ves obligado a dar disculpas públicas. Sin embargo, la gente mortal no perdona tan fácilmente, porque somos tan perfectos que no podemos perdonar este tipo de “deslices” a las figuras públicas (sarcasmo).

El caso que me ha hecho escribir este post, es lo que recientemente declaró el Checo Pérez, piloto mexicano de formula 1, sobre el regreso de una mujer (después de 22 años) a la parrilla, en la noticia escrita dice lo siguiente: “No esperemos grandes cosas de ella… imagínate donde te gane una mujer ahí sí ya es el colmo, mejor que se vaya a la cocina”, y sí dijo todo eso, pero no en ese orden, él dijo que era muy difícil juzgar a un piloto por sólo una práctica (por eso el no esperemos grandes cosas de ella). Luego cuando le preguntaron de que si le gustaría tener una compañera mujer, fue ahí donde su desafortunada broma lo ha hecho ser blanco de duras críticas y comentarios. Él dijo “No, no, imagínate donde te gane una mujer, ahí si ya es el colmo, mejor que se vaya a la cocina”. Y esto es lo que tanta controversia ha causado, y esto sólo es uno de los ejemplos que se ven muy a seguido, cuando personas célebres y algunas no tanto, hacen comentarios que pueden ser tomados muy negativamente, los famosos dicen de todo, desde comentarios irrisorios (que no deberían tomarse tan en serio) y otros ya más fuertes, pero lo que me llama mucho la atención es la rigidez de los lectores/usuarios de Internet, ya que literalmente no se tientan el corazón para emitir un duro juicio contra las palabras de las figuras públicas. Yo sólo recuerdo que “con la vara que midas serás medido” y trato de comprender un poco más los errores de otras personas, hay cosas que las dices o haces sin pensar (cosa que está muy mal), pero que eso lo hacemos todos, sólo que no está una lente o micrófono a nuestro lado.
Aun así, creo que a las figuras públicas les falta asimilar más el hecho de que todo lo que digan podrá ser usado en su contra, y parece que de verdad no terminan por entenderlo porque hay cada cosa que dicen que hasta creo que lo hacen a propósito, yo digo “si la niña es risueña, ¿para qué le hacen cosquillas?”. Si ya saben cómo es el mundillo de internet, medios de comunicación, etc. por qué no tener cuidado.

En fin, cada loco con su tema.
Buen fin de semana.

Correr y escribir

Éstas son de mis cosas favoritas, escribir me ha gustado desde que puedo recordar, uno de los principales recuerdos que tengo es de la primaria cuando nos dejaban hacer un cuento que incluyera ciertas palabras, agarraba mi libreta, mi lápiz, y escribía y escribía sin pausa hasta acabar la historia, extraño esa imaginación. De correr sí tengo relativamente poco tiempo de practicarlo, apenas unos 4 años o quizá un poco más.

Pues bien, soy de la idea que para escribir, medianamente bien, hay que leer al menos un poco ya que de esta manera vas tomando puntos de referencia respecto a estilos de escritura, tipos de lecturas etc. para posteriormente acercarte o basarte un poco en algún autor añadiéndole un poco de tu estilo también.

Ayer terminé de leer un libro que me inspiró en estas dos cosas favoritas, no es (por mucho) uno de mis libros favoritos (tampoco el autor) pero me sorprendió gratamente la mezcla de estos dos temas que me apasionan. Este libro es “De que hablo cuando hablo de correr” de Haruki Murakami, anteriormente había leído la trilogía 1Q84 de este autor (que tampoco me gustó tanto) pero le di otra oportunidad por tratarse del tema de correr.

Al principio pensé que sólo hablaría de correr por el título del libro, pero para mi sorpresa me inspiró muchísimo más respecto a escribir novelas. En este libro, Murakami nos cuenta un poco su historia en el running, el por qué empezó, sus metas al año y alguna otra experiencia en maratones, su única carrera de 100Kms (ultramaratón) y sus triatlones, vamos que es todo un deportista. Honestamente no me gustó la redacción del libro, creo que en él se encuentran buenas intenciones de compartir sentimientos e ideas, pero para ser escrito por un autor con el renombre de Murakami me quedó a deber bastante.

Lo que más me gustó del libro fueron las partes donde habla sobre por qué se convirtió en escritor y cómo hay que llevar a cabo esta labor para que sea exitosa o al menos medianamente exitosa (en su opinión) y creo que con eso me quedo de este libro, ya que algún día (del futuro a mediano o largo plazo) espero poder escribir algo y publicarlo aunque sea en una editorial pequeña y que lo compren 5 personas (incluyendo a mi familia), así que como ven aspiraciones enormes de convertirme en una autora de renombre no tengo, pero sí que quiero publicar algo en algún momento de mi vida (el blog no cuenta).

En la cuestión de correr, definitivamente si no eres ya un corredor no esperes (en mi opinión) que leer este libro te inspire y te conviertas en uno, no sé cuál era la intención general de Murakami al escribir este libro pero no creo que haya sido el del lado inspiracional, al menos no acerca del running.

De recomendarlo, creo que no, no lo recomendaría a nadie, quizá un poco a los corredores que conozco pero con mi crítica sincera, si te gusta correr y el libro habla de correr, pues léelo, no esperes mucho más.

Mi primer maratón

Y digo primer porque espero, con el favor de Dios, hacer muuuchos más.

Desde el año pasado cuando aún vivíamos en Madrid, había decidido convertirme en maratonista, sentía mucho miedo al hecho de enfrentarme a correr 42 kilómetros con 195 metros (Sí, se que esos 195 metros muchos pensarán para qué mencionarlos, pero créanme esos últimos cuestan más). Después de enfrentarme al reto de dos medios maratones en abril del 2013 decidí correr el maratón de Valencia, que era especial porque era totalmente plano y buen clima, para ser el primer maratón las condiciones parecían idóneas.

Antes de iniciar el entrenamiento para el maratón de Valencia sufrí de una lesión en el tendón rotuliano (ya escribí al respecto en su momento), y me fue imposible iniciar con el entrenamiento, total que al final nos decidimos a regresar a México y no pude hacer el maratón en España, que era algo que quería porque en España fue donde realmente me convertí en runner.

De regreso a México seguía con la idea de correr el Maratón, primero pensé en el Maratón de Tangamanga porque sonaba bien, buen clima, yo le huía al clima de Mérida y mucho más para correr un maratón,  al final por diversas circunstancias, con mucho miedo decidí correr el maratón de la Marina de Mérida-Progreso, inicié el entrenamiento en febrero y el Maratón fue finalmente este domingo pasado 8 de junio.

Los entrenamientos no fueron como yo hubiera querido, hubo días que no pude entrenar o disminuí el kilometraje y eso le fue restando un poco a mi confianza. Cada que pensaba en la fecha del maratón me ardía el estomago, sentía un miedo pero a la vez emoción.

La semana previa al maratón es la semana perfecta para darte muchos privilegios con la comida, la dichosa carga de carbohidratos, que en los medios maratones sólo hice el día anterior, pero era tanto mi temor al reto del maratón que decidí hacer toda la semana completa de carga de carbohidratos, pensé que por alimentación no voy a fallar, creo que hasta subí un par de kilos jeje.

Domingo 8 de junio, 1:30 de la mañana, me despierto y veo que aún es muy temprano pero yo ya me sentía lista para iniciar el maratón, total me volví a dormir, el despertador sonó a las  3:45 de la mañana (sí oíste bien, el maratón empezaba a las 5 AM), me cambié, desayuné avena y plátanos y partimos hacia el monumento a la patria (salida del maratón).

Llegamos al monumento a la patria como la 20 para las 5, así que tenía aún tiempo de calentar un poco e irme acercando a la zona de salida. Dieron el disparo de salida y todo empezó, sabía que debía ir a un ritmo tranquilo para no cansarme y poder acabar decentemente el maratón. De repente me daba el sentimiento y se me hacía un nudo en la garganta pero eso me impedía respirar así que intenté ser un poco fría ante las emociones.

Corrimos los primeros 10 kms dentro de Mérida, dirigiéndonos a la carretera Mérida-Progreso, todo iba bien, mi esposo y mi suegra iban en coche y paraban cada determinado tiempo para preguntarme como iba, si necesitaba algo, etc. Pobres, los hice levantarse a las 4 de la mañana un domingo de descanso.

Por ahí del kilómetro 15, me encuentro a mi esposo y mi suegra en la carretera, mi esposo traía puestas unas orejas de ratón Mickey, (él me dice ratoncito de cariño) y eso hizo que se me hiciera un nudo enorme en la garganta del sentimiento, pero nuevamente no podía mantener la respiración y me tranquilicé.

Total que los primeros 25 kilómetros los hice sin problema, pero a partir del 27 me costaba más trabajo, me empezaban a doler mucho las pantorrillas y las piernas y eso me empezó a enojar, porque según yo debía llegar al 30 sin problemas, ya que en los entrenamientos hice varias veces distancias mayores a 26, sin relativamente ningún problema. Pero no fue así, en el km 28 ya me costaba más correr y me repetía a mi misma ¿cómo puede ser esto tan duro?, no lo podía creer, me lo cuestionaba una y otra vez, pensé pues bueno caminas un poco y sigues corriendo hasta acabar el maratón, y así lo hice.

Kilómetro 30, sólo pensaba pero sí todavía me faltan 12 kms!, mi esposo ya me veía caminar y seguro se preocupó, porque en el kilómetro 26 me preguntó que si que tal iba y le contesté: ya me estoy cansando!, pero nunca dejó de darme ánimos, su rostro lo decía todo, creía en mí y me decía: ¡tú puedes ratoncito tu puedes!, con una determinación que hizo que apareciera ese nudo en la garganta nuevamente.

A partir del kilómetro 30 íbamos los mismos corredores, hacíamos lo mismo, corríamos y caminábamos así que cuando uno me rebasaba posteriormente lo rebasaba yo porque ya estaba caminando y así hasta el final, así que más o menos ya tenía identificado a todos los que iban a mi lado.IMG_4914

Era impresionante como los mismos corredores te daban ánimos, los veía todos cansados, igual que yo y aún así me daban ánimos, impresionante. Las porras de las personas que te gritaban ¡ánimo!, ¡sí se puede!, ¡¡vamos!!, y los letreros que leías te daban muchos ánimos, por eso cuando empezaron a flaquear mis piernas decidí quitarme los audífonos, necesitaba los ánimos de todo el mundo para acabar ese maratón. Dicen por ahí que el maratón de la Marina de Mérida-Progreso es uno de los más duros del país, y aunque no tengo punto de comparación, no lo dudo ni tantito.

Los últimos 12 kilómetros sólo me iba repitiendo a mí misma, ¿por qué es tan duro? Una y otra vez, nunca pensé ¿qué haces aquí?, ¿por qué haces esto?, solo pensaba una y otra vez en que no podía creer lo difícil que estaba siendo. En algunas carreras sí que he llegado a pensar ¿quién te obliga a venir aquí, estás loca?, pero curiosamente en el maratón no, me había preparado física y mentalmente para esa fecha que no me cruzo por la cabeza nunca la idea de arrepentimiento.

Finalmente, paso a pasito, correr, caminar, llegué al último kilómetro que estuvo en el malecón de progreso, el sitio donde entrenaba todos los domingos, donde realicé mis distancias más largas, y cada vez que entrenaba (sobretodo el último mes) me visualizaba ahí, me decía: piensa, aquí estarás ese día, terminando el maratón, ¡tu primer maratón!. Pues entonces pensé, voy a darlo todo ese último kilómetro, pero  creo que ya no quedaba mucho que dar, me detuve a la mitad de ese kilometro y seguí caminando, hasta que un compañero que venía conmigo (de esos que nos rebasábamos mutuamente) me dijo: ¡vamos, lo último!. Y corrí junto con él, hasta la meta, donde me puso la mano para que la chocáramos, y así lo hice, me dio muchísimo gusto, ni lo conozco, ni se su nombre, pero estábamos experimentando probablemente el mismo nivel de dolor.

En la meta me dice un paramédico que si estaba bien y le digo con mi mejor cara que sí, que estaba bien, me dieron mi medalla, caminé un poco y vi a mi totis (mi esposo) lo abracé y vi que llevaba una playera preciosa que mandó a hacer, donde decía “Mi ratoncito es un campeón”, me derritió el corazón. También me mandó a hacer una a mí, muy bonita, y otra más para mi suegra. Debajo muestro foto de estas playeras.

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Teníamos pensado ir a celebrar a lo grande a uno de mis restaurantes de comida italiana favoritos, pero fue llegar a casa, bañarse, dormir y no querer moverse de la cama en todo el día. El lunes igual, dolor pero un poco menos, ayer martes fui a que me hicieran el masaje de recuperación y hoy miércoles me siento perfecta, lista para entrenar para el siguiente reto.

Este, mi primer maratón es totalmente dedicado a mi esposo, sin él jamás, pero jamás hubiera sido posible. Gracias mi vida por las madrugadas de los domingos que me acompañabas para avituallarme, eres el mejor, siempre lo serás, te amo.

Por último les dejo un mensaje que leí durante el recorrido, por ahí del km 34:IMG_5026_recortada

“El dolor es temporal, la gloria para siempre”